martes, octubre 25, 2005

Y sigue la ineptitud...

Por José Fernando Bonilla Ballesteros, Editor General Sistema Atrabilioso.

NOTA DEL EDITOR: Sin querer parecer obsesivo con el tema de la ineficiencia de los servidores públicos, creo necesario seguir martillando sobre este asunto. En las últimas horas, mientras escribía esta nota, el secretario de Salud del Distrito Julian Eljaech presentó renuncia a su cargo.

Para ser funcionario público no basta un simple nombramiento, ni tener vocación, ni ser amigo del alcalde de turno o de quien lo nombra, ni obtener el número necesario de votos. Un funcionario público debe tener la preparación adecuada y suficiente para ejercer el cargo que ostenta.
Y no sólo tener la preparación, sino saber hacer uso de los conocimientos que posee. Es que cada vez que uno se entera de las decisiones de ciertos funcionarios dan ganas de agarrar teléfono, llamarlos y pegarles una vaciada de padre y señor nuestro.
La última perla de sabiduría fue aplicada al SISBEN en Bogotá. A mi me parece que el señor Secretario de Salud del Distrito y de ahí para abajo todos sus colaboradores o son muy ineptos o saben de cualquier cosa menos de administración pública (y mucho menos privada).
Pues resulta que es necesario actualizar la base de datos de los beneficiarios del SISBEN, cosa por demás natural, incorporando electrónicamente la huella digital del beneficiado. Los funcionarios distritales anunciaron que la actualización se realizaría en las instalaciones de Corferias. Hasta aquí todo parece bien, excepto por un pequeño detalle: los brillantes funcionarios no hicieron la citación con un orden lógico, lo que significaba que todos aquellos beneficiarios del SISBEN debían presentarse en el mencionado lugar cuando así lo quisieran. Es importante recordar que el número de afiliados a este sistema se acerca al millón y medio de bogotanos, quienes debían presentarse en el plazo de un mes.
Obviamente el caos fue total. Filas interminables, niños, mujeres embarazadas y ancianos haciendo cola por horas (en muchos casos más de 24), y esto bajo la inclemente lluvia, aguantando hambre, sed y sin siquiera tener acceso a un baño.
Y sale el señor subsecretario de Salud del Distrito diciendo que todo estaba bajo control, que las personas conocían el procedimiento, que no era necesario que fuera toda la familia, que ya casi atendían a todo el mundo. ¡Por Dios caballero! ¿usted cree que la población es idiota?. Afortunadamente llegaron los medios de comunicación. Y debo referirme a uno en especial: CityTv. Ellos encararon al mencionado funcionario, mostraron a la ciudadanía lo que estaba sucediendo y lograron (así lo nieguen las prestantes autoridades capitalinas), que la secretaría de Salud tomara las medidas que debió prever desde el principio: descentralizar las actualizaciones de datos haciéndolas en cada zona de la ciudad y adelantar dicha actualización el año entrante, después de una adecuada preparación y planeación.
¡Bien por CityTv, bien por su equipo de periodistas!
La población merece respeto señores funcionarios. El hecho de que sea gente de escasos recursos económicos no los hace menos merecedores de consideración, información adecuada y eficiencia por parte de los servidores públicos. Ustedes están ahí para cumplir con una función: cúmplanla y dejen de tratar a la ciudadanía como si fuera una partida de ignorantes.
Lástima que la muerte de un señor que estaba haciendo fila en Corferias fuera el detonante de esta situación. Es que parece que si no hay muertos no hay respuestas. Acá nadie dice que esta muerte fue culpa de la secretaría de Salud, pero lo que si es cierto es que sólo cuando ocurren estos hechos lamentables nos despertamos de la indolencia.
Y para los responsables de los pagos de las pensiones de jubilación: ¿les gustaría que sus padres y abuelos tuvieran que estar haciendo fila por horas para recibir un dinero al que tienen derecho? ¿no han oído hablar nunca de cuentas de ahorro y depósitos electrónicos?
No, se me olvidaba, ustedes son muy creativos y tienen todo perfectamente controlado.
¡Que horror!

martes, octubre 18, 2005

Juan Pablo Montoya en las calles de Colombia

Editor General Sistema Atrabilioso.
Si usted quiere “disfrutar” de una buen “espectáculo” de automovilismo no es necesario que empeñe el carro, venda el apartamento o salga de su colección de discos para poder pagar el viaje a Imola, Australia o Brasil: basta con que salga a cualquier calle, autopista o avenida de Colombia, se siente cómodamente (eso sí lo más alejado posible del tránsito vehicular) y a “gozar” de lo lindo.
Concéntrese en los vehículos de servicio público. Tan pronto vea uno no le quite la mirada y con certeza verá usted adelantamientos temerarios, altas velocidades, frenazos en mitad de la calle y competencias entre buses, busetas y colectivos que hacen las delicias de cualquier aficionado a los deportes de motor. Si además usted es amante de los cruces indebidos, de las vueltas en U en sitios prohibidos y del intercambio de palabras y gestos soeces, escoja un taxi y obsérvelo cuidadosamente: seguramente el espectáculo será ”extraordinario”.
Y todo esto sucede ante la mirada complaciente de las autoridades de tránsito. El transporte público en Colombia es causante de más accidentes que los vehículos particulares y los peatones imprudentes juntos. Por ejemplo, en el 2002, el ministerio de Transporte informó que se registraron más de 189 mil accidentes de tránsito de los cuales el 55.6% fueron ocasionados por vehículos de transporte público, el 39% por particulares y el 2.3% por vehículos oficiales.
Las razones para la accidentalidad en el transporte público pueden encontrarse en el manejo agresivo, temerario e irresponsable, pues muchos conductores no tienen la capacitación necesaria para ejercer esa importante función de servicio a la comunidad: Más que seres humanos parece que transportaran animales o carga. A lo anterior, se suma otro grave problema, pues el parque automotor del transporte público colombiano es muy viejo: en promedio los buses superan los 20 años de servicio
Las violaciones a las leyes de tránsito son el pan nuestro de cada día: contaminación auditiva, visual y del aire; exceso de velocidad, contravías, etc, etc. ¿dónde están las autoridades? ¿hasta cuándo tendremos que aguantar que los señores del transporte público impongan su ley en las calles y avenidas colombianas? ¿por qué hay presencia de la autoridad para poner comparendos a los vehículos particulares (lo cuál es correcto) y no a los vehículos de servicio público a pesar de que éstos cometen infracciones en forma tan frecuente?
El sector del servicio público es tan poderoso que en Bogotá por ejemplo, ha sido imposible que se cumplan las normas de chatarrización. Los vehículos de este servicio pasan las pruebas de gases a pesar de ser chimeneas ambulantes, algunos conductores no cumplen con los requisitos indispensables para serlo y se pasan por la faja cuanta ley de tránsito existe.
Ya es hora de que la ciudadanía en general proteste. No podemos seguir aguantando los abusos de conductores, empresas y políticos corruptos que desde posiciones de privilegio, protegen el negocio por encima del bien común. Nadie niega que el servicio público es un importante motor de la economía del país, pero eso no significa que tenga autorización para hacer lo que le venga en gana. Prudencia señores conductores. Ustedes también son miembros de una familia, ellos los necesitan y esperan cada día. Si son tan aficionados a la velocidad y disfrutan con la adrenalina que ésta produce, vayan a un autódromo: allá pueden desahogar esas ansias de correr. Y no sigan el ejemplo de Juan Pablo Montoya, que cree que está manejando su fórmula uno cuando se desplaza por las vías colombianas.

martes, octubre 11, 2005

El DANE dicta cursos de improvisación

Por José Fernando Bonilla Ballesteros
Editor General Sistema Atrabilioso

Millones de pesos invertidos. Más de 13 mil computadoras de mano. Cientos de encuestadores capacitados; todo esto después de la aplicación de un programa piloto que fue todo un éxito... sin embargo, el censo no pudo arrancar el día previsto: El señor director del DANE no fue capaz. Así de simple.
Claro, siempre hay una excusa. ¿Cuál será en este caso?
El censo debió empezar el sábado 8 de octubre. Miles de personas estaban inmovilizadas en sus casas esperando a los funcionarios del DANE, pues fueron notificados con anterioridad de que serían censados ese día.
En algunos sectores de Bogotá los encuestadores aparecieron en la tarde, mientras que en otros no se dignaron ni informar a la ciudadanía que estaban experimentando problemas técnicos. Es más: Ni los encuestadores sabían que pasaba. Vi a varios grupos de ellos paseando por la carrera 11 con Avenida de Chile, sin sabe qué hacer. Eso sí, ni más faltaba, ese día lo cobraron.
Entre tanto los supervisores no estaban autorizados para dar declaraciones o suministrar información alguna, como si la ciudadanía no se fuera a enterar posteriormente del descalabro.
Tuve la fortuna de hablar con una periodista radial que tampoco tenía idea de lo que estaba pasando. Y digo fortuna, porque ella fue capaz de comunicarse con el jefe de encuestadores del DANE y al menos pude enterarme de que la gente podía salir a la calle sin ser multada.
¿Por qué no se efectuó el censo con la metodología tradicional para la recolección de la información, es decir inmovilizando a todo el país por UN solo día?. Es que la terquedad de los funcionarios públicos no tiene límites. El director del DANE, Ernesto Rojas, demostró que cualquier cosa puede fallar y para él es más barato y eficiente efectuar el censo en tres meses que en un día. Según él, no importa que la gente no pueda acudir a su trabajo, tampoco es relevante que haya patronos que quieren obligar a sus trabajadores a que repongan el día no trabajado y mucho menos es motivo de consideración que la gente se quede encerrada esperando a alguien que no va a llegar.
No tuvo ni la decencia de avisar a tiempo de los problemas que se estaban presentando: Es que el funcionario Rojas cree que con regañar a la población soluciona todo.
Los encuestadores terminaron llenando formularios a mano, es decir, utilizando la misma fórmula probada con éxito en los anteriores censos y que ahora es vista como antigua y obsoleta. Uno de esos encuestadores, quien pidió que no se divulgara su nombre, confesó que su entrenamiento había durado una hora: Él empezó a trabajar el domingo 9, lo mismo que los demás miembros de su equipo.
En resumidas cuentas, el pobre joven estaba perdido, no sabía qué campos llenar ni cómo hacerlo y estaba más nervioso que novio ante el altar. No era su culpa.
Pero en Colombia la mentira prevalece. Estoy seguro de que se dirá que ese es un caso aislado, que las fallas son perfectamente explicables y que todos los funcionarios fueron adecuadamente capacitados. Alguien debe responder por esto, no por la falla, que puede suceder, sino por la improvisación, la falta de coordinación e información, los millones de pesos que se perdieron en salarios de los encuestadores dedicados al turismo por Bogotá y Bucaramanga, entre otras ciudades del país; la paralización injustificada de miles de ciudadanos que se quedaron con los crespos hechos y también por la inexplicable falla de una plataforma tecnológica de alto costo.
¿Responderán con su renuncia el funcionario Rojas y el Jefe de Sistemas del DANE? Sería apenas lo justo. Mínimo, los colombianos nos merecemos una explicación sensata y creíble.

martes, octubre 04, 2005

La basura: un buen negocio que Colombia tiene enterrado

Por Crítico

Un amigo me decía: “la plata está en la basura”. Es que son tantas cosas que se pueden hacer con los desechos de una ciudad, que el dinero que se entierra en los botaderos de basura es un verdadero desperdicio.
Desde hace varios lustros, los suecos descubrieron que un buen negocio es la basura. Aunque no es exportable, ni limpia, ni agradable, los suecos han desarrollado tecnologías para aprovechar al máximo los desperdicios domésticos y comerciales. El mejor argumento de venta de esas tecnologías es que Estocolmo, la capital de Suecia, produce diariamente cerca de 5 mil toneladas de basura las cuales, una vez procesadas, quedan reducidas a poco más de 6 toneladas para el relleno sanitario.
Es que prácticamente todo sirve: además de los elementos que se reciclan (vidrio, papel, cartón, latas y plásticos) los desechos son útiles en diferentes procesos. Hasta el papel de baño, con un tratamiento mínimo, es utilizable en abono.
Además, desde hace años, en Colombia los desperdicios orgánicos son útiles para la generación de energía: con un sistema llamado biodigestores, las cáscaras de frutas, las frutas descompuestas, sobras de comida, etc., son tratados con unas cantidades precisas de agua y, unas semanas después, esos biodigestores producen gas. Cuando el contenido ya ha sufrido un alto proceso de descomposición, los abonos obtenidos de alta calidad, son apreciados por la agroindustria en general. Esta experiencia la vienen adelantando con éxito en regiones pequeñas del Meta, Risaralda, Quindío y Caldas.
Entonces, ¿porqué en las grandes ciudades de Colombia seguimos enterrando el dinero en basureros? La situación que se está presentando en el relleno sanitario Doña Juana en Bogotá es crítica, pues el sitio tiene que absorber la basura de la mayoría de municipios de Cundinamarca, debido a una resolución de la Corporación Autónoma Regional CAR que clausuró los basureros en dichos municipios.
Hasta ayer, el botadero departamental era el de Mondoñedo, que decidieron cerrarlo para adecuarlo y, en cuatro meses (según el tiempo oficial que nunca se cumple) inaugurarán el relleno sanitario Nuevo Mondoñedo, cerca de la población de Bojacá, Cundinamarca.
Pero el caos se vivió hoy, cuando los camiones de basura llegaron a Mondoñedo y encontraron la puerta cerrada. Después recorrieron varios kilómetros hasta Doña Juana y ¡Oh sorpresa! No había acuerdo entre el Distrito y los municipios para utilizar el relleno sanitario capitalino. ¿Porqué no esperaron a tener listo el nuevo relleno sanitario de Cundinamarca para cerrar los botaderos municipales? Improvisación. Simple improvisación, típica del “precavido” gobernador Pablo Ardila.
Es que la basura hay que tomarla en serio, pues el relleno de Doña Juana está ubicado en terrenos muy productivos y tiene cerca de miles de personas que viven en el barrio El Mochuelo, quienes tienen que soportar los fétidos olores del basurero y también saben perfectamente que Doña Juana es una bomba de tiempo, pues muchos recuerdan que en 1995 ese mismo botadero explotó por acumulación de gases. Tanto es el malestar, que ya interpusieron una acción popular para obligar al cierre definitivo de Doña Juana. ¿Si logran cerrarlo, a dónde van a depositar las 6 mil toneladas de basura capitalina?Ya es hora de explotar adecuadamente esta fuente de empleos y de recursos. Es el momento de escuchar las propuestas suecas sobre el aprovechamiento de las basuras. Llegó la oportunidad para ver la experiencia argentina en el campo del reciclaje de pilas, industria que está funcionando muy bien y que incluso recibe toneladas de pilas de países cercanos. Ojalá, por lo menos con la basura, la corrupción no se entrometa porque es un buen negocio que, aunque huele mal, es rentable, responsable con el medio ambiente y genera empleo sobre todo en los estratos menos favorecidos de la sociedad.

martes, septiembre 20, 2005

El Factor X de la humillación

Por José Fernando Bonilla (Critico)

Dentro de los muchos formatos de realities que se han producido en Colombia, el más reciente y de mayor acogida entre el público es uno cuyo objetivo es descubrir nuevos talentos musicales. La idea es fantástica: gana el concursante, pues tiene la oportunidad de forjarse una carrera como cantante; gana el productor artístico y por supuesto también gana el canal de televisión que además de invertir en recursos para descubrir a las estrellas musicales del futuro, alimenta con sangre nueva la alicaída productora musical que es propiedad del mismo dueño del canal.
En diferentes ciudades del país, el canal viene haciendo audiciones a más de 45 mil candidatos, en su mayoría aficionados al canto. Unos cuantos son personas que tienen alguna experiencia en el campo musical. En las audiciones se está escogiendo un número determinado para que viajen a Bogotá a seguir concursando. Luego se identifican los finalistas en varias categorías y los ganadores son educados, asesorados y apadrinados por artistas profesionales para que eventualmente lleguen a ser cantantes profesionales y cumplan con sus sueños artísticos en la productora discográfica del canal.
Las audiciones son realizadas por un jurado compuesto por tres personas: dos cantantes de relativa fama y un productor musical. Ahí surge una pregunta: ¿cómo pueden tres personas hacer una selección adecuada si tienen que escuchar a 45 mil?. Pero asumamos que tienen la capacidad de ser objetivos al tener que oír esa inmensa cantidad de gente: ¿Será que la fatiga de tener solo un día para escuchar a todos los aspirantes no predispone al jurado al momento de tomar la decisión y emitir sus conceptos?.
Los aspirantes deben tratar de convencer al jurado de que tienen la capacidad, el talento y hasta las ganas de ser cantantes. Lo que no saben de antemano es que deben someterse a un calvario de burlas, mofas, risas y comentarios irónicos y degradantes por parte del jurado.
En este proceso se han escuchado frases como:
“Parece cantando en la sala de su casa”.
“Ese coro es realmente desastroso”.
“Usted no tiene voz para esto”.
“Hace falta más que actitud”.
“No me causó ninguna sensación”
“Me hizo distraer por lo aburrido”.
Estos son solo algunos de los juicios que tienen que soportar los concursantes. Otra veces, los participantes deben presenciar agrios debates entre los jurados, porque supuestamente son “autoridades” en el ritmo musical en el que trabajan y no permiten que el otro opine sobre la presentación del aspirante. Como si fuera poco, la única integrante femenina del jurado no tiene ningún problema en “devorar” con la mirada a los concursantes de género masculino que tienen alguna simpatía. ¿Es realmente necesaria esa humillación? Lo cierto es que cada noche en la televisión colombiana se ven decenas de carreras truncadas, jóvenes con sueños que padecen la decepción de un juicio sumario y, por supuesto, lágrimas de rabia y frustración.
Es cierto que todo artista debe pasar por muchas situaciones incómodas antes de triunfar (si es que alguna vez lo logra). Muchos rechazos, muchos no, muchos comentarios negativos; pero una cosa es una audición privada y otra muy distinta una humillación pública en un programa que tiene un rating de 35 puntos.
Hay maneras de decir las cosas: una crítica constructiva es siempre bienvenida. De igual forma, los consejos son necesarios. Pero jugar con la dignidad de alguien que trata de surgir en una profesión no es la mejor forma de ganar audiencia.
Los ilustres miembros del jurado de Factor X del canal RCN y de la productora RCN Music (antigua Sonolux) deberían recordar las penurias por las que pasaron antes de ser famosos. ¿O será que Juan Carlos Coronell, Marbele y Jose Gaviria tuvieron que sufrir miles de humillaciones y están ejerciendo un acto de venganza con la vida?
Sería fabuloso que dentro de poco tiempo algunas de las personas humilladas y rechazadas alcanzaran la fama, como lo hizo un grupo al que los más ilustres productores musicales de su época rechazaron por falta de talento. Todavía (si es que aún viven) deben recordar con remordimiento el día que dijeron que The Beatles jamás sería un grupo musical famoso y exitoso.
American Idol
Contribución de Ricardo Sánchez
En una de las ediciones del programa American Idol se presentó a concursar un muchacho chino con una apariencia bastante peculiar por su manera de vestir y con muy poco talento para cantar. Resulta que el señor Simon Cowell, uno de los jueces del programa y famoso por sus comentarios rudos, se burló del muchacho (pueden ver el video aqui) y aún así terminó siendo una súper estrella. Es que el tipo es tan malo para cantar y bailar, que resulta súper divertido. Con decirles que terminó firmando más contratos que los propios concursantes que sí ganaron en el programa.

martes, septiembre 13, 2005

Responsabilidad humana

Por José Fernando Bonilla - Crítico

El informe de Desarrollo Humano 2005 muestra resultados realmente sorprendentes. Además de contener una importante recopilación de información acerca de la situación en la que está la humanidad, este documento de 418 páginas confirma algo que muchos pensadores, escritores y filósofos han manifestado a través de los siglos: el ser humano es totalmente irresponsable con su especie.
Llama la atención por ejemplo, que en Noruega, el país con el índice de desarrollo humano más alto, el 10% más rico de la población tiene una participación en el ingreso y el consumo del 23,4%, en tanto que en Níger ese porcentaje es del 35,4%. Esto significa que mientras en Noruega una amplia mayoría de la población tiene acceso al ingreso y por ende al consumo, en Níger tanto lo uno como lo otro están concentrados en un reducido porcentaje de la población. Pero es peor si analizamos el coeficiente de GINI: 25,8 para Noruega y 50,5 paraq Níger. (En este coeficiene se mide el grado de igualdad entre los ciudadanos, 0 es igualdad perfecta y 100 es desigualdad perfecta). En cuanto a Colombia, el informe la ubica dentro de los países con desarrollo humano medio, en la poco honrosa posición 69, y un coeficiente GINI de 57,6. La brecha entre ricos y pobres es asombrosamente alta. Insisto, que los ricos tengan mucho dinero no es el problema, la cosa es que los pobres viven (sobreviven) con unos ingresos paupérrimos.
Así mismo, el informe menciona que el mundo ha mejorado en ciertos aspectos, pero no lo suficiente para cantar victoria. Claro, ¡siempre queda espacio para mejorar!. Pero lo realmente preocupante es que los países ricos son cada vez más ricos y los pobres se sumergen cada día más en la miseria. No es que sea malo que los más ricos crezcan: Por el contrario, lo terrible es que los pobres NO muestran señales de mejoría, pues lo ideal sería que el crecimiento fuera generalizado.
Otro punto interesante es que en el informe se encuentran características comunes entre los países que ocupan los primeros lugares de esa clasificación: democracia verdadera, apertura de mercado, bajos índices de corrupción y libertad de empresa. Si a ellos las cosas les funcionan, y bien, ¿por qué no los imitamos?
Pero bueno, el sentido de este escrito no era mostrar estadísticas sino lanzar una teoría que denominaré la “teoría de la responsabilidad humana”: “Si los humanos fueran responsables con su especie, no existiría pobreza en el planeta”. ¿Alguien se ha puesto a pensar que en Estados Unidos lanzan campañas para controlar y reducir la obesidad mientras que en el África Subsahariana mueren cientos de personas al día debido a la inanición? ¿A alguien le importa que con lo que se invierte en un misil balístico intercontinental comerían miles de niños?. Los ejemplos son infinitos.
Claro no faltará el que diga que cada país es responsable y dueño de su propio destino y que no tiene porqué importarle lo que le ocurra a los demás. Tampoco faltará aquél que diga que la teoría es facilista, simple o que es de mero sentido común. Lamentablemente el ser humano olvidó que el vecino es un congénere, que a veces necesita ayuda y que si podemos, estamos en la obligación de brindarla.
Mientras no haya un cambio de conciencia y no se tengan objetivos de desarrollo que incluyan a todas las naciones del mundo, seguiremos recibiendo reportes llenos de cifras negativas.
A mi no importa que Colombia ocupe la posición 69, la segunda o la 170, siempre y cuando no haya miseria, pobreza, desigualdad y sufrimiento. Todos queremos un país libre, en paz y con oportunidades para cada individuo. Lo que más me duele es que teniendo los recursos y el deseo de superación, no podamos hacerlo. Lo único cierto es que una actitud negativa y de crítica destructiva permanente no ayuda para nada, excepto tal vez para mantenernos en el número 69, o peor, bajar al 170.

miércoles, septiembre 07, 2005

¿Cómo lograr un crecimiento del 4% anual?: Economía 101

Por Crítico.
Los más insignes economistas y expertos en finanzas del país han llegado a una conclusión: si la economía no crece a un ritmo superior al 4% anual, nunca saldremos de la olla. Yo estoy de acuerdo con esa conclusión; el problema es que la he escuchado por más de tres décadas. O sea, todos sabemos lo que tenemos que hacer, pero no cómo hacerlo. Al menos no ha nacido el primer genio en Colombia que nos lo diga, y que además lo que diga funcione.
Repasemos algunos conceptos básicos de economía:

Producto Interno Bruto (PIB): el valor de la producción de bienes y servicios de un país.
Producción: lo que se fabrica, produce, procesa, transforma y elabora; en el caso de servicios lo que se crea.
Ventas: intercambio de bienes y servicios por otros bienes y servicios.
Exportación: ventas que un país efectúa a otro país.
Ingreso per Cápita: Total del PIB dividido entre el total de almas del país.
Consumo: adquisición, compra, uso, de bienes y servicios.

El crecimiento económico de una nación depende del incremento del Producto Interno Bruto y éste está ligado al aumento de la producción, la cual está directamente relacionada con el consumo de los bienes y servicios producidos. Nada hacen las empresas si no venden lo que producen. Y es una realidad que los consumidores colombianos no son exactamente potentados que pueden darse el lujo de comprar lo que se les antoja.
El ingreso promedio de los colombianos no se puede aumentar mediante un simple decreto. El consumo local tampoco. Queda una alternativa: vender a otros países, lo que necesariamente aumenta la producción y por ende permite el crecimiento del PIB. Léase, exportar. Chile, Nueva Zelanda e Irlanda, por mencionar algunos casos, son ejemplo claro de altos índices de crecimiento gracias al incremento de sus exportaciones. Pero hay un componente adicional: estos países no se concentran en bienes y servicios fácilmente imitables, sino que apostaron por la especialización y el valor agregado. Y les funcionó.
El Estado debe crear un ambiente propicio para las exportaciones, reducir trámites, facilitar el flujo de divisas (obvio, sin descuidar las leyes que evitan el lavado de dinero), modernizar puertos marítimos y aéreos, mejorar la infraestructura vial, aumentar el número de oficinas comerciales que deben ser manejadas por funcionarios idóneos y lograr mayor inversión extranjera. Además, es necesario facilitar el desplazamiento de los colombianos por el mundo.
Por su parte, los empresarios deben ser más creativos, ofrecer nuevos productos y servicios, modernizar sus empresas y prepararse para una lucha a brazo partido con la competencia internacional. Hay mucho por hacer, ¿lo estamos haciendo o esperaremos como siempre hasta el último momento? ¿vamos a seguir criticando y quejándonos o mejor nos ponemos a trabajar? ¿seguiremos copiando o vamos a innovar, a crear alternativas?.
Y hablando de inversión extranjera, no olvidemos que la falta de seguridad en Colombia ha sido un factor determinante de los bajos niveles de flujo de dinero hacia el país. Y todos sabemos de dónde viene esa inseguridad. Lo fregado es que mientras no haya seguridad, no hay inversión y seguiremos con esos paupérrimos crecimientos de máximo 4%, y eso si nos va bien. A mi me huele que el Presidente Uribe fue aplicado en sus clases de economía y le apostó a una sencilla fórmula:

Seguridad=Inversión=Crecimiento=Reducción de Pobreza. No hay de otra.

Finalmente, cuando conjugué verbos en tercera persona, debí hacerlo en primera. Todos somos dueños de esta empresa llamada Colombia.

martes, agosto 30, 2005

La pasión de Colombia

Siempre he sostenido que un Estado debe manejarse como una empresa. Recalco: El Estado, con sus tres elementos básicos: población, territorio y poder político, éste último definido y controlado a través del sistema de gobierno escogido por la población. Es necesario diferenciar al Estado del gobierno. No son lo mismo a pesar de que muchas veces caemos en el error de tratar los términos de manera indistinta. También olvidamos que nosotros, la población, uno de los componentes del Estado, somos los responsables directos del manejo del mismo. ¿Acaso no somos los dueños?
Como toda empresa, un Estado debe tener una meta, unos objetivos, una visión y una misión, que en resumen conforman el mapa estratégico del Estado. Y ese documento existe en Colombia: “Visión Colombia II centenario: 2019”, un documento que ayuda a entender la ruta que el gobierno ha trazado para el país. Ojalá lo leyeran todos los colombianos. Es más, el Estado debería divulgarlo en forma masiva. Que conste, dije el Estado.
Uno de los mecanismos que utiliza cualquier empresa para su posicionamiento es el logo. El lanzamiento de un logosímbolo es de los asuntos más complejos en el mundo de la publicidad. No existe el primer logo que sea aceptado por unanimidad y siempre surgen los cuestionamientos y los que detectan simbolismos diferentes a los que pretendían sus autores.
Básicamente en la actualidad un logosímbolo busca expresar gráficamente una serie de conceptos, valores e ideas sobre una marca o empresa, comunicando elementos positivos.
Hace pocos días fue lanzado el logosímbolo de nuestro país: con el eslogan de Colombia es pasión, la estrategia intenta difundir elementos de comunicación positiva de los valores que se destacan en la nación.
En la presentación, el director de Proexport, Luis Guillermo Plata, aseguró que “esta campaña busca consolidar nuestra imagen de país apasionado por todo lo que hacemos, para sorprender al mundo entero y así atraer inversionistas, turistas y mejorar la acogida de nuestros productos de exportación”.
La campaña, cuyo costo es de 10 mil millones de pesos, financiados en casi su totalidad por el sector privado, busca tener un manejo empresarial de Colombia, como una marca para ser vendida en el exterior. Además, según el director de Proexport, después de varias sesiones de grupo y de entrevistas a profundidad realizadas en Colombia y en Estados Unidos se concluyó que la condición que constituye el denominador común en los colombianos es la pasión.
La estrategia Marca País ya ha sido utilizada en Argentina, Costa Rica, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda; que han incorporado dicha estrategia para cambiar la percepción de sus países y ponerlos de moda.
Es posible que muchos colombianos no sintamos identidad ni con el logosímbolo ni con el eslogan. Pero es un avance: tener la intención de fortalecer a Colombia como empresa es un logro importante, pues si algo necesita el país es esa visión empresarial que busque conquistar nuevos mercados, seducir la fidelidad de sus compradores y neutralizar, por lo pronto, la imagen negativa que se tiene de Colombia en el exterior.
En síntesis: lo importante no es que nos guste o no la “imagen corporativa” de Colombia, pues hemos trabajado en muchas empresas cuyos símbolos son sencillamente detestables: pero igual, le hemos entregado a esas empresas mucho de nuestras vidas y de nuestros talentos.
Y me alegra sobremanera que haya gente en Colombia que está viendo al país como lo que es: una gran empresa que tiene mucho por hacer para alcanzar sus metas, con recursos limitados, cierto, pero con uno que tenemos los colombianos: pasión. Así sea para criticar, pero hasta eso se hace apasionadamente en esta nación.

martes, agosto 23, 2005

¿Voto en Blanco?

Germán Vargas Lleras lanzó hace pocos días la propuesta de votar en blanco en caso de no ser ratificada la reforma que permite la reelección. "Sería la manifestación del voto de opinión colombiano", aseguró el Senador. También he escuchado a muchos decir que votarán en blanco, porque es preferible eso a no votar. Pero (siempre hay un pero) la Constitución Política de Colombia en su artículo 258, parágrafo 1 estipula que:
“Deberá repetirse por una sola vez la votación para elegir miembros de una corporación pública, gobernador, alcalde o la primera vuelta en las elecciones presidenciales, cuando los votos en blanco constituyan mayoría absoluta en relación con los votos válidos. Tratándose de elecciones unipersonales no podrán presentarse los mismos candidatos, mientras que en las de corporaciones públicas no se podrán presentar a las nuevas elecciones las listas que no hayan alcanzado el umbral.”
Quiero recalcar lo siguiente: “Por una sola vez”. Supongamos que usted vota en blanco para evitar que tal o cual candidato (o una de las listas a una corporación pública) resulte electo. Usted lograría el objetivo de evitar que el o los candidatos repudiados asuman el cargo. ¿Qué pasa al repetirse la elección? ¿Usted cree que las maquinarias políticas tradicionales no tienen su as bajo la manga, es decir, su reemplazo? Tal vez no, pero muy seguramente tienen cuidadosamente diseñado un plan de contingencia.
No hay candidato perfecto, pero con certeza hay alguno que se acerca a llenar sus expectativas. Los candidatos y las listas se conocen con la suficiente antelación como para permitir un análisis adecuado de todos y cada uno de los aspirantes a un cargo público. Se trata de hacer el ejercicio hasta encontrar lo que nos satisfaga. ¿Y si no se encuentra el candidato adecuado? Me cuesta creer que no haya ningún candidato que consideremos idóneo, pero en ese caso siempre queda la alternativa de proponer a alguien en quien confiemos.
Y a esto quería llegar: La democracia debe ser participativa. No sólo se ejerce la democracia a través del voto, sino también proponiendo candidatos, discutiendo con vecinos y amigos, documentándose y analizando las hojas de vida de los aspirantes a puestos de gobierno y corporaciones. No esperemos hasta el último día para decidir por quién votaremos.
Lo que no se vale es no votar. Es un desperdicio del sagrado derecho de decidir quiénes regirán el destino del país, del departamento, del municipio o de la junta de acción comunal durante el siguiente período. Finalmente, recordemos que los funcionarios públicos manejan una parte de SU dinero. ¿Le daría esa responsabilidad a alguien que no conoce?, o peor aún ¿no le importa quién lo haga?.

martes, agosto 16, 2005

De todo como en botica

Por: Crítico

Sin querer ser cansón con el temita de los nombramientos “estratégicos” de los embajadores por parte del Presidente Uribe, a mi me suena que alguien se equivocó. Se equivocó al pensar que D’Artagnan aceptaría sí o sí. Se equivocó al anunciar el nombramiento como un hecho consumado. Y se equivocó al subestimar al columnista en mención. Un opositor tan acérrimo a la reelección no iba a perderse el desenlace del tema y mucho menos la oportunidad de seguir dando “palo” con sus escritos.

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¿Veremos el día en que los políticos dejen de ver al común de los ciudadanos como estúpidos? Hay que ser cínico para decir lo que dijo José Obdulio Gaviria respecto a su salida del gobierno: “Estoy preparando mi salida desde hace mucho tiempo. Ni es la causa ni es la aceleración.” (eso lo dijo refiriéndose al tema ETB). Es obvio que ni el intercambio de correos electrónicos sobre los pésimos indicadores de la ETB frente a los de EPM y Telecom, ni el tratar de convencer al mundo de que en Colombia no hay conflicto armado, ni otras pequeñas embarraditas tuvo nada que ver con el abandono del cargo a partir del primero de octubre. El señor sale del gobierno porque va a fundar un periódico de circulación gratuita. Como no moñito. Sigan así que los colombianos somos pendejos.

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Crece la baraja de presidenciables en Colombia. De forma directa o indirecta los siguientes personajes han manifestado su deseo o intención de lanzarse a la candidatura por la presidencia del país (nota: la lista no es definitiva. Atrabilioso hará más adelante un análisis profundo acerca del tema): Rodrigo Rivera, Andrés González, Cecilia López, Rafael Pardo, Piedad Córdoba, Horacio Serpa, Nohemí Sanín, Enrique Peñalosa, Antanas Mockus, Antonio Navarro, Germán Vargas, Carlos Gaviria Díaz. Y por supuesto Alvaro Uribe. Queda pendiente César Gaviria Trujillo.
Hora de empezar a pensar por quién meter el dedo (si aprueban el retorno a las mesas de votación de la tinta indeleble) o a qué fotografía ponerle la X.

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Atrabilioso empieza su campaña por la democracia: VOTE. No importa por quién, pero VOTE, ejerza su derecho, cumpla con su deber.

martes, agosto 09, 2005

Pseudoperiodistas

Por: Crítico, orgullosamente “pseudoperiodista”

Algunos consideramos un gran placer el dedicar una parte del domingo a la lectura, a leer lo que sea: Periódicos, revistas, libros, recetas de cocina, y claro, a leer Blogs. (¿O quizá debería llamarlos Bitácoras de la Red o Bireds?).
Después de disfrutar del placer mencionado y cuando empecé a escribir esto, varios temas pasaron por mi mente: el nombramiento de Andrés Pastrana como Embajador en Washington; los comentarios de Caballero, Coronell, Abad y otras yerbas acerca de ese hecho; Salud Hernández y su familia de cargapapas; el regreso del Discovery a la tierra (ojalá aterrice sin novedad); el último informe de Human Rights Watch y el artículo de Juan Manuel Santos acerca de los Blogs. (Insisto, ¿de los Bireds?). Al final escogí el último. A Santos y su discreto insulto.
No podía quedarse en comentar acerca del tema y analizar lo que dijo Richard Posner acerca del fenómeno de los Blogs. No: Santos tenía que agregar algo de su propia inspiración, en forma disimulada, entre paréntesis, como quien no quiere la cosa. Dice don Juan Manuel : “(los seudoperiodistas espontáneos de Internet)”, definiendo de esta manera a los Blogs. Por ahí empezó la embarrada. ¿Quienes son los “seudoperiodistas”?, ¿los Blogs o los autores de los Blogs (Bireds)?. Pero dejemos a un lado ese errorcito.
El ilustre caballero en mención no pudo usar un término menos despectivo: periodistas aficionados, periodistas en potencia, periodistas novatos, escritores de fin de semana, no sé, algo que no tuviera una connotación ofensiva. Seudoperiodista significa falso periodista. Está bien, acepto que muchos de los que escribimos en los Bireds no tenemos una formación profesional que nos otorgue el título de periodista o al menos el de comunicador social, pero eso no nos convierte en falsos.
¿Qué es periodismo?, ¿acaso no es el tratamiento de la información en cualquiera de sus formas y variedades? El hecho de no pertenecer a un medio de información grande, organizado y oligopólico no significa que cualquier persona no pueda manejar, comentar, analizar, desmenuzar y juzgar la información y escribir lo que opina acerca de ésta o de cualquier otro tema. De igual forma, El Tiempo, seguramente el medio tradicional que él intentó defender, ha sido el abanderado de contar en sus filas con periodistas sin título ni estudio para enfrentar el oficio: Juan Manuel Galán, el editor político e hijo de Luis Carlos Galán estudió Ciencias Políticas. Edgar Torres, por muchos años editor judicial y ahora director del periódico Hoy (de la misma casa) estudió algunos semestres de Comunicación Social pero tardó años en obtener el título: dos ejemplos de periodistas graduados como tal por El Tiempo y cuyo mérito en el oficio consiste en trabajar para el periódico, lo que parece ser el requisito más importante para diferenciarse entre periodista y pseudoperiodista.
Pero en algo si estoy de acuerdo con el señor Santos: “la más peligrosa amenaza para el periodismo tradicionales el blog” (asumo que el “tradicionales” es un error tipográfico y que lo correcto es “la más peligrosa amenaza para el periodismo tradicional es el blog”. Ya ven hasta los periodistas de “verdad” se equivocan.
MERGERS & ACQUISITIONS
Las fusiones empresariales están de moda. la más reciente entre Bavaria y SABMiller nos demuestra que cualquier fusión, compra o adquisición es posible. ¿Pero una fusión en el universo de la blogosfera?
Si. Atrabilioso, un Blog fuerte, leído y de excelente contenido, hizo una oferta amigable a otro Blog, pequeño, joven y no muy visitado. La decisión no fue muy difícil de tomar para el autor del Blog receptor de la oferta. Los objetivos, la razón de existir de ambos Blogs es la misma: el deseo de trabajar por una Colombia mejor, de analizar de manera franca y directa,lo que sucede en nuestro país y en el mundo.
El decálogo de Atrabilioso fue la herramienta de negociación, la base para la preparación del contrato de fusión. Para mí será un honor escribir en Atrabilioso. Más que un simple Blog, éste es un foro de debate, de intercambio de ideas, de discusión de conceptos y un espacio para aportar pensamientos que nos enriquecen a todos. Vienen grandes cosas para Atrabilioso. Hoy muere Crítico de Colombia como Blog, pero el autor seguirá escribiendo aquí. Gracias a los que me leyeron en ese espacio y a los que me seguirán leyendo ahora, en mi nueva casa.